ANA HIGUERAS, 1966-1969

Críticas, crónicas, entrevistas



1966


23) Presentación en Madrid con la Orquesta Nacional y Ferdinand Leitner
Palacio de la Música, Monumental Cinema, Madrid, 11 y 13 de febrero de 1966

Críticas:
Federico Sopeña, "ABC", Madrid, 13 -2-1966: "Leitner y Ana Higueras, con la Orquesta Nacional. Que un "recitativo" de Vivaldi levante un rumor de admiración y de gusto y que al terminar el motete la ovación y los gritos sean de final de concierto es algo insólito, y más en el Palacio de la Música. (...) Ana Higueras lo cantó con maestría inigualable, asombrosa para sus años, desde dentro, desde un estilo -he ahí la dificultad- "devoto", distinto de un aria profana en matices, casi impalpables, pero realísimos al oírlos. Luego tres arias de Haendel a las que sólo se acercan, y muy raras veces, las cantantes excepcionales y después de años. Con estas músicas, lejanísimas en apariencia del gran público, tuvo Ana Higueras un éxito enorme y de dos públicos: el de la sala y el de la orquesta, que público fue también en la emoción y en el entusiasmo. Ana Higueras ganó el importantísimo premio de Toulouse, cantando las locuras sonámbulas de "Lucía": ¡bendita generación joven, capaz por juventud y por herencia, por gracia y por trabajo, por deporte y por pasión, de entusiasmar a un público remiso con la música más pura y más difícil!"
Juana Espinós Orlando, "Madrid", Madrid, 16-2-1966: "Triunfal presentación de Ana Higueras. (...) La página schubertiana fue, asimismo, el mejor preludio para la aparición en el palco escénico de la deliciosa figura -juventud, elegancia, modestia- de Ana Higueras, como intérprete de Vivaldi y Haendel. Quiso la joven cantante presentarse al público madrileño acompañada por la Orquesta Nacional -espaldarazo honroso y definitivo en la aventura artística por los caminos de la música- con un programa tan desacostumbrado y hermoso como difícil: un "Motete", de Vivaldi y tres arias de Haendel, la de su ópera "Alcina" y las de sus oratorios "Semele" y "Samson". Todos sabemos lo que representa cantar estas músicas en las que a la voz se le exigen "casi" milagros técnicos y expresivos a los que hay que sumar, por si ello fuera poco, un estilo depurado y singular que muy pocas escuelas poseen; consecuencia inconfundible de una preparación, de unos conocimientos y una cultura estética tan inteligente como refinada. Podríamos decir que lo que ayer hizo Ana Higueras fue un alarde de posibilidades vocales y de talento interpretativo. Su voz cada día más bella se "recreó" en aquellas páginas -que aun las más grandes cantantes soslayan y "respetan"- cuyos filados, trinos, cambios de color y tesitura, en sus mil adornos, suponen un dominio técnico y excepcional y una sensibilidad exquisita. De su actuación destacaríamos como algo inolvidable -aún más tratándose de una cantante casi adolescente- la perfección adorable de la secuencia de Vivaldi, ¡inefable "Aleluya!, y el hondo sentido y conmovedora expresividad de la invocación al sueño del oratorio "Semele", de Haendel....La orquesta, conmovida también a las órdenes de Leitner, acompañó a Ana Higueras con plena dedicación y visible gozo ante su triunfo. Creemos que la presentación de la joven soprano española -primer premio en el certamen internacional de Toulouse- no sólo ha constituido un hecho decisivo en su carrera artística, sino que lo ha sido también para la música española, que tiene en ella la mejor, más entrañable y más noble continuidad de un nombre y una escuela, a los que España debe un puesto de honor en la música contemporánea."
José María Franco, "Ya", Madrid, febrero 1966: "Ana Higueras triunfa con la Orquesta Nacional. (...) Ana Higueras tuvo un primer acierto en la elección de obras y otro definitivo en la ejecución de ellas. Con voz fácil y de timbre muy agrable, manejada con excelente escuela, dio una interpretación perfecta tanto a Vivladi como a Haendel, pasando por la delicadeza de los tiempos lentos y expresivos a los alegres, como el "Aleluya", de Vivaldi, y el aria de "Samson". Quizá o más exquisito o, por lo menos, lo que más admiré fue su preciosa dicción de la bellísima aria de "Semele". El público la ovacionó con verdadero entusiasmo muy merecidamente, debiendo hacer resaltar la finura con que el maestro y la orquesta la acompañaron."


24) Aula de Música del Ateneo de Madrid
Ateneo de Madrid, martes 22 de marzo de 1966

Crítica:
Fernando Ruiz Coca, "El Alcázar", Madrid, 24-5-1966: "(...) Genoveva Gálvez, excelente como clavicembalista, ha realizado este trabajo previo de preparación y montaje, basándose en sus maduros saberes. Así, Isabel Penagos y Ana Higueras desarrollaron toda su maestría con el precioso, riquísimo, redondo timbre de la primera y la limpidez y transparencia de la segunda. Ambas con Genoveva Gálvez y Jordi Savall, correcto viola de gamba, fueron largamente aclamados."


25) V Semana de Música Religiosa de Cuenca
Iglesia Románica de Arcas, domingo 10 de abril de 1966


Críticas:
Claude Rostand, "Le Figaro Litteraire", París, 21-4-1966: "Les Pâques de Cuenca. (...) Enfin, avec la Suite Liturgique d'André Jolivet, dont las jolies pièces vocales ont été chantées d'une voix purement céleste par Ana Higueras, toute jeune cantantrice dont les dons naturels se complètent maintenant d'un art du chant dont la juvénile maîtrise possède sécurité et fraîcheur. (...)
Federico Sopeña
, "ABC", Madrid, 14-4-1966: "Como el día no era pascual, sino desapacible, lluvioso, encrespado en el viento y frío, la Pascua y la primavera estaban dentro, en esa preciosa iglesia románica del pueblo de Arcas. (...) No ha salido de esta sección mucho incienso a la música de Jolivet; pero ante su "Suite litúrgica" hay que afinar en el elogio: sobre la buena y colorida "pasta" del arpa, del oboe y del violoncello -rosa Calvo, René Heurtefeux y reine Flachot- se levanta una voz que desgrana líricamente la quinta esencia del canto gregoriano. El acompañamiento a la voz es "color", pero logrado desde la misma esencia melódica. (...) No es sencilla para la voz porque es expresiva de principio a fin, porque no hay ornamento como descanso, porque necesita de una tensión singular para cada número. el mérito fundamental de esos tres grandes instrumentistas fue el querer realzar en cada momento, desde usu técnica y desde su admiración personal, la voz de Ana Higueras, infatigable, delicadísima, sutil en el matiz, desdeñosa de cualquier efecto externo, compenetrada de admirable manera con una música que si no se canta así, con recogimiento de madurez y esplendor de juventud, sería casi nada. "


26) XV Festival de Música y Danza de Granada, "El sueño de una noche de verano", de F. Mendelssohn
Palacio de Carlos V, Granada, 4 de julio de 1966

Crítica:
Federico Sopeña
, "ABC", Granada 4. (Crónica de nuestro enviado especial), 6-7-1966: "(...) Dedico crónica especial a "El sueño de una noche de verano, precisamente porque el programa puntuaba especialmente sobre los "Camina burana", y lo hago para indicar, primero, que esta obra de Mendelssohn se suele poner como "telonera" y "aperitiva" cuando ella sola merece centrar un programa. Crónica especial, segundo, porque después del ensayo, necesariamente breve, Frühbeck llegó con mucha ilusión a dirigirla: merecía esa ilusión ver y oír cómo antes del concierto los de la madera se apiñaban para afinar bien, pues de ellos dependía el abrir la puerta del ensueño, y lo merecía también la felicísima intervención en el ensayo del trompa Colmenero. A eso se unió el que Ana Higueras, a solo y a dúo con Charito Muro, cantó de una manera realmente maravillosa: hizo inútil la escena, porque en esa voz, en esa pureza de estilo se encarna la juventud de esta obra. Para el coro femenino de Düsseldorf cantar ese Mendelssohn, el de la "Marcha nupcial", es recordar todos los sueños de las muchachas alemanas. Con esta reunión de perfecciones, Frühbeck dio un Mendelssohn precioso que, en los más sensibles, será fecha inolvidable en le festival granadino. (...)"


27) Festivales de España 1966, "XIV Festival de Amigos de la Ópera de La Coruña" y
"IX Festival de Amigos de la Ópera de Vigo"
- Agosto 1966

"Las Bodas de Fígaro", de Mozart y "Lucia de Lammermoor", de Donizetti
Teatro Colón, La Coruña, 14 y 16 de agosto
- Teatro García Barbón, Vigo, 20 y 21 de agosto

Entrevista:
Celso Ferreiro, "El Ideal Gallego", martes 16-8-1966: "Un nombre de actualidad, Ana María Higueras. Una de las figuras más relevantes y entrañables para los coruñeses de la actual temporada de Ópera es Ana María Higueras. Relevante porque pese a su juventud pertenece ya a la élite del "bel canto". Entrañable, dada la vinculación familiar y profesional con nuestra ciudad. Anita, ingenua, expresiva e inteligente posee la sincera sencillez de los privilegiados. Sigue con fidelidad - he aquí el mayor elogio- la huella de su tía Lola Rodríguez Aragón. Como ella, en el mismo sitio donde lo hizo por vez primera, Ana María Higueras cantó el año pasado "Rosaliana", de Joaquín Rodrigo, estreno en España. Desde entonces a hoy su rotunda afirmación artística se ha extendido por el ámbito nacional y se proyecta hacia el extranjero.
-¿Te exige tu profesión una vida artificiosa?
-En absoluto. Actúo, ensayo todo el día, me concentro en lo que hago, pero vivo con normalidad. Creo, sin embargo, que una buena cantante profesional ha de cumplir, en primer lugar, con las normas que le señalan y exigen.
-¿Alguna persona ha influido en tus actividades artísticas?
- Directa y de modo principal mi tía Lola Rodríguez Aragón. Por ella y gracias a ella he llegado a esta actualidad.
-¿Te has señalado una meta inmediata?
-Salir al extranjero es mi mayor ilusión; esto va a cumplirse enseguida
-Se han dicho muchas y muy buenas cosas de tus actuaciones, sinceramente ¿qué ha sido lo justo?
- Señalar que el momento es prometedor
-¿De qué te sientes más satisfecha?
-Del éxito conseguido como solista en el concierto ofrecido con la Orquesta Nacional, en el que interpreté obras de Haendel y Vivaldi
-¿Te agrada el mundo teatral en el que te desenvuelves?
-Me gusta, sin meterme demasiado. Se tropieza a veces con personas que van a lo suyo. Es difícil, pero debo confesar que yo he tenido suerte, porque siempre encontré apoyo y comprensión.
-En tu recorrido operístico, ¿donde te hallas más a gusto?
-En La Coruña. La sensibilidad del público coruñés es incomparable.; acude a disfrutar de la música, no va a los espectáculos a buscar pegas o defectos
-¿Cuales son tus proyectos?
-Terminada la temporada de La Coruña continuaré a Vigo y Madrid. grabaré un disco de canciones del maestro Joaquín Rodrigo; acudiré a la Bienal de Venecia, al Festival de música contemporánea, en el que interpretaré una obra de Camillo Togni; más tarde cantaré "Lucía "en Toulouse y proseguiré una gira artística por Francia.
-¿Terminamos, Ana?
-Quiero expresar mi agradecimiento a los organizadores de la Ópera coruñesa por haberme dado la oportunidad de debutar en una obra como "Lucia", la más importante en el repertorio de soprano ligera. es, sin duda, uno de los compromisos más trascendentales y que me llenan de emoción por hacerlo en el mismo lugar donde hace años mi tía Lola realizó su primera salida escénica.
-Cuando al arte se le añade emoción, es dos veces arte."

Críticas:
Federico Sopeña, "ABC", La Coruña 17. (Crónica de nuestro enviado especial), 19-8-1966: "Un Mozart español en el festival de La Coruña. En mi ya larga historia de pasión mozartiana creo que he oído a los más grandes cantantes: lo más bello, lo más perfecto que recuerdo -escribo midiendo las palabras- es el aria de "Susana" oída aquí en La Coruña a Isabel Penagos. Teresa Tourné tiene en su papel de "Condesa" el campo preciso, exacto para desplegar toda la belleza de su voz y su exquisito arte de cantar. Ana Higueras hace un "Cherubino" delicioso, un "Cherubino" de soprano gorjeado de principio a fin. Inés Rivadeneira convierte lo que tantas veces es secundario en papel de protagonista...(...) La garantía de la pureza mozartiana estaba en la dirección artística de Lola Rodríguez Aragón. (...) Los "Amigos de la Ópera", en La Coruña y en Vigo, pueden estar orgullosos de haber patrocinado lo que es una lección y un verdadero acontecimiento en la vida musical española: el Mozart más difícil hecho enteramente por españoles, un Mozart ejemplo de estilo, de categoría, de musicalidad. Todo el verano es muy rico en acontecimientos musicales, pero de escoger uno que esté lleno de realidad y que exija estar lleno de esperanza, escojo éste, inolvidable. (...)"
"ABC", La Coruña 18. (Crónica de nuestro enviado especial), 20 y 21-8-1966: "Ana Higueras, en el Festival de La Coruña. Después de Mozart, casi todas las músicas parecen impuras. Pasar de "Las Bodas de Fígaro" a "Lucía de Lammermoor", es, la verdad, fastidioso paso. La voz y el estilo de Ana Higueras ha hecho llevadero el paso. Aparte de vencer con la mayor serenidad del mundo todas las dificultades que engarabitan la voz en esta obra, lo importante es eso que debería ser siempre la tónica en la ópera "a la española": que estas músicas de la ópera italiana más sentimental y más brillante cuando se cantan así, no con la atención puesta en escalar la cima para el grito, sino en sacar a cada romanza, a cada situación, a cada frase, el máximo partido musical, estas músicas, repito, parecen distintas y más aún si la voz musical, justa, vibrante, va unida a una escena a la moderna, como por ejemplo, en la famosa escena de "la locura", hecha "interior", como pasada por ensayo de psiquiatra sabiendo que no es necesario salir a escena con el puñal chorreando ni con el vestido empurpurado, sino salir para lograr que la música, perfectamente cantada, sea el mejor símbolo de la alucinación. Ana Higueras, en un concurso como el internacional de Toulouse, ganó el primer premio con esta obra, y aunque, la verdad, yo no cambie ninguna de las agilidades de "Lucia" por una sola frase de Mozart, lo de anoche fue una lección que también necesitan esas óperas del repertorio italiano. (...)"
Ramón de Castro Blanco
, "La Voz de Galicia", La Coruña, 16-8-1966: "Las Bodas de Fígaro, Un gran éxito para todos. El triunfo logrado por todos cuantos intervinieron en "Las Bodas de Fígaro", las grandes ovaciones que se escucharon al final, nos hicieron recordar aquel "Barbero de Sevilla" de hace unos años, en el que otra compañía compuesta íntegramente por españoles, alcanzó un éxito parecido. (...) Ana María Higueras, casi una niña, a la que conocíamos solo en concierto, de cuando estrenó "Rosaliana", de Joaquín Rodrigo, dio al papel de Cherubino una arrolladora simpatía: parecía, verdaderamente, un chicuelo enamoradizo: si grande fue la ovación que escuchó en el vivo "Non so piú cosa son", aun mayor fue la que se le tributó en el célebre "Voi che sapete". Hoy la oiremos en un papel de características opuestas: como protagonista de "Lucia" y deseamos que su triunfo sea tan completo como el que comentamos. (...) Y como resumen y compendio del triunfo de todos, el de la principal artífice de los éxitos individuales: Lola Rodríguez Aragón, maestra insuperable de la mayoría de los cantantes y la que lleva sobre sus hombros la responsabilidad de ser directora general de tan magnífico espectáculo. "
"La Voz de Galicia", La Coruña, 17-8-1966: "Claro triunfo de Ana Higueras en "Lucia di Lammermoor. (...) Ana María Higueras obtuvo un éxito clamoroso: su voz, digámoslo una vez más, es deliciosa, aterciopelada, con una escuela que acredita la técnica pedagógica de su tía y maestra Lola Rodríguez Aragón. Estas cualidades, ya conocidas, fueron realzadas ayer con los alardes de agilidad que permite la partitura de "Lucia" (...) Ana María Higueras no se limitó pues a cumplir: hizo una verdadera exhibición de picados, fermatas y trinos, especialmente en la cavatina que sigue al aria "Regnaba nel silenzio" tras la que escuchó una prolongada y unánime ovación. Inmediatamente compartió con Ottolini la ovación por el dúo "Verrano a te sull'aure". estuvo muy acertada en el célebre sexteto y culminó su triunfo con las dos célebres arias de "la locura". (...) Un magnífico debut, refrendado por verdaderas aclamaciones, mientras la gran artista se veía rodeada de abundantes cestas y ramos de flores. (...)"
"El Ideal Gallego", firmado E.Q., La Coruña, miércoles 17-8-1966: "Formidable éxito de la Compañía de Ópera con la interpretación de "Lucia". Ana María Higueras y Luigi Ottolini alcanzaron una actuación sensacional. Esta "Lucía" de ayer por la noche, en el Teatro Colón, dejará imborrable recuerdo en la memoria de los aficionados (...) Extraordinaria Ana María Higueras en el papel estelar del drama. Si fue recibida con aplausos, en recordación de su buen hacer en "Las Bodas de Fígaro", los aplausos de despedida, tras la escena de la locura, perduraron varios minutos. Y es que esta joven y bien parecida soprano española ofreció un curso completo de cómo se canta y se dice el dulce papel de la heroína de Donizetti. El "Regnaba nel silenzio" del primer acto, o el dúo con el tenor que pone epílogo a esta parte, pusieron de manifiesto la ductilidad, la vocalización, la dulzura, el agradable registro de una voz que expresa maravillosamente el sentimiento. Otro bello dúo, con el barítono, en el segundo acto, su intervención en el sexteto y en el concertante, fueron pórtico idóneo para el gran triunfo que estalló en clamores tras el "Ardon gli incensi..." o pasaje de la enajenación mental, tan famosa y tan difícil, superada por Ana María Higueras con formidable nitidez. (...)"
Antonio Fernández Cid
, "Informaciones", La Coruña (Crónica de nuestro crítico musical), Madrid, 19-8-1966: "II Festival de Música en La Coruña: Ana María Higueras, en "Lucia". (...) Un de los alicientes más acusados en este año era el de conocer las posibilidades que en el mundo típico de la lírica y el "divismo" italiano posee Ana María Higueras, que en el campo del concierto y en salidas mozartianas ha sabido conquistar una estimación ganada por el camino de su musicalidad y artística fineza. "Lucia", el drama de Donizetti, se nos ofrecía como una oportunidad rica para la experiencia. Obra típica de soprano ligera, protagonista absoluta, el empeño ha constituido para la juvenil artista un acusadísimo triunfo. Ovaciones largas, animadas con ¡bravos!, salidas, saludos, muy generosas y simpáticas adhesiones de sus compañeros, tenor y bajo especialmente, flores que colmaron el escenario, constituyeron los reflejos externos del éxito.
Desde el punto de vista personal, y aun sin ahondar en el detalle, más propio de la crítica que de la crónica, deben estimarse en Ana María Higueras muy plausibles cualidades, más de aplaudir en la fecha del debut. Primerísima, la inatacable línea musical. Formada íntegramente en la escuela de su tía y profesora Lola Rodríguez Aragón, ha sabido responder a lo que es su virtud tradicional, que lo fue también cuando actuaba ella misma como intérprete: la seriedad y el respeto a la música, el buen gusto que huye de alardes y desmanes, la corrección al decir y al estar y el dominio técnico, el conocimiento profundo de la obra que se interpreta. Incluso en momentos difíciles, en desajustes de algún colega, Ana Higueras se mantuvo firme, segura, y venció en líneas generales sus nervios, comprensibles. Otro aspecto es el de la voz misma. La calidad es bonita. El timbre, fresco. La igualdad del color a lo largo de los registros, indudable, si se acepta la tradicional escasez en sus zonas graves, típica en la cuerda. La misma extensión del comentario quiere ser prueba de interés y homenaje a la gentilísima artista, encantadora también en su forma delicada, sencilla de estar en escena, saludar, producirse con normalidad y simpatía. (...)"
Francisco Mantecón, "Faro de Vigo", Vigo, 22-8-1966: "Las Bodas y Lucia. Es preciso destacar con especial delectación la puesta en escena en estos festivales de "Las Bodas de Fígaro" (...) Haberse llevado por elementos españoles en su totalidad, en una clara demostración de múltiples posibilidades, dignas de ser tenidas muy en cuenta, lo que tiene una indudable importancia, no sólo por el empeño puesto en tan difícil labor, sino por el innegable acierto del esfuerzo realizado al conseguir un todo homogéneo, de gran viveza y gracia expresiva, dentro de un sentido de fina línea mozartiana. (...) Todos, en general, merecieron la prueba de admiración y cariño, aunque justo es destacar determinados valores, como la bellísima aria de Susana del cuarto acto, magníficamente cantada por la soprano Isabel Penagos, largamente ovacionada; la actuación de Teresa Tourné, que tan grato recuerdo nos había dejado en su "Mimi" de La Bohème, demostrando, una vez más, su buen gusto y calidad de voz; un Querubino encantador a cargo de Ana María Higueras, y la veteranía y amplias facultades de Inés Rivadeneira (...) A Lola Rodríguez Aragón, artífice de esta singular realización, debemos el agradecimiento y el aplauso que sin reserva le dedicamos. (...)
Gran contraste resulta el oir después y a continuación de "Las Bodas de Fígaro", la "Lucia" de Donizetti (...) La presentada el domingo fue una auténtica revelación para todos. Una revelación centrada en la, por qué no, sorprendente actuación de la jovencísima soprano Ana María Higueras, que con su intervención en el Querubino de "Las Bodas de Fígaro" no hacía presumir el auténtico valor de su magnífica voz y, sobre todo, de su maravilloso sentido musical, de tierna y emotiva sinceridad, ausente de efectismos espectaculares, pero efectivo en una trayectoria de excelente forma y buen gusto. Desde su aria en el primer acto, a la sobradamente conocida y esperada del tercero, en que supo imprimir a "su locura" un tierno acento de íntima persuasión, Ana María Higueras fue algo más que la "brava" tiple de la floritura, del agudo intenso -que lo tiene magnífico-, de la melodramática y desesperada Lucia a que tanto nos tienen acostumbrados, sino una encantadora y tierna mujer que encierra soterrado un íntimo dolor, mostrado con sencilla emoción y con la más exquisita voz. El público, sinceramente entusiasmado, hubiera oído con gusto la repetición de sus arias. Tal fue la intensidad e insistencia en sus ovaciones. (...)"
Critias, "Faro de Vigo", Vigo, 22-8-1966: "(...) Con "Lucia di Lammermoor" apareció el domingo en el Teatro García Barbón Ana María Higueras, que se reveló como soprano de excepcionales condiciones, bonita voz y buen gusto. Como actriz la artista venció gallardamente las inverosimilitudes del drama y como cantante despertó generales entusiasmos con su voz cristalina, extensa, afinada y fácil en los ascensos a las regiones agudas. En la famosa escena de "la locura", las más peligrosas vocalizaciones, musicalmente fraseadas con arreglo a una depurada escuela, brotaron de la garganta de Ana María Higueras arrebatadoras, subyugadoras y arrastraron al auditorio a una larga y clamorosa ovación, renovada al caer la cortina. (...)"


28) Festival de Música Contemporánea de Venecia 1966
Teatro La Fenice,"Sala Apollinea", Venecia, 9 de septiembre de 1966


Críticas:
Franco Abbiati, "Corriere Della Sera", Milán, 10-9-1966: "Qualque scoperta in due concerti. (...) Bellezza del Festival musicale, per dire d'una ammirata non più tardi de mezz'ora fa nel concerto egregiamente diretto da Mario Gusella nella sala apollinea, è la piccola spagnola Anna Maria Higueras, voce sopranile de raro splendore interprete limpida e intelligentissima dei Rondeaux per dieci, ossia per soprano e nove instrumenti, di Camillo Togni, bresciano. Cantava per la prima volta en Italia, la giovane Higueras, e l'arte sua è da porsi senz'altro tra le migliori scoperte dei tre ultimi concerti. (...)"
"La Stampa", Torino, firmado G. Pi, sábado 10-9-1966: " (...) Analogo accordo non sembra correre invece fra il testo arcaico de Charles D'Orléans e la musica filiforme, aforistica di Camillo Togni, che sottopone a forzature inaudite, disumane, la voce del soprano, la giovanissima, e bravissima, spagnola Anna Maria Higueras. (...)"
Leonardo Pinzauti, "La Nazione", Florencia, 10-9-1966: "(...) Dunque, un pomeriggio di informazione accolto con gentile noncuranza dal pubblico del festival, con applausi per tutti e con sincera ammirazione sopratutto per gli esecutori, fra i quali dobbiamo segnalare ancora, e in modo particolare, il soprano spagnolo Anna Maria Higueras, il contralto Jeanne Deroubaix e la clavicembalista Mariolina De Robertis. "
Federico Sopeña, "ABC", 17-9-1966: "La música contemporánea en los festivales suizos. (...) La orquesta del festival dirigida por Baumgartner, la pianista Margarit Weber y el clarinetista Eduard Brunner nos enseñaron, una vez más, la perfección instrumental a la que han llegado los intérpretes al abordar estas músicas. Leo parecida preocupación en torno al Festival de Venecia, y leo también en crítico como Abbiati, el elogio de la voz y de la perfección de Ana Higueras, triunfadora al interpretar una obra dificilísima de Togni."


29) Grabación "Recital de Canciones. Joaquín Rodrigo", otoño 1966

Crítica:
Roland Chaillon, "Confederation Musical de France", Juin- Juillet 1967: "Le Chante Profane. Rodrigo: Canciones. Ce qui frappe avant tout, c'est comment la ligne vocal rejoint la pureté le charme, la fraicheur, la flexibilité des mélodies de la Renaissance ( et de certaines oeuvres courtoises médiévales). Ce qui est ensuite remarquable, c'est que le compositeur sait se détacher du fond national (qu'il aime cepandant tant et qui le lui rend bien) sans le renier, pour se heusser jusqu'à una style et un langage d'universelle audience. Enfin l'accompagnement pianistique, toujours aussi discret que suggestif, est aussi clair que pertinent. (...)
Ana Higueras est un excellente soprano colorature. Elle apporte un art plus simple et spontané, plus près de nature, moins élaboré et artistique que celui de M. Caballé (le choix será affaire de goût). Des pages comme "Esta niña", "De donde venis", "Estribillo" recláment une réelle vituosité vocale; l'artiste y excelente. Par contre, dans "Serranilla", elle montre ses possibilités expressives. Elle est tout à fait dans son èlêmente avec "Aire y donaire"; elle nous touche dans "Con qué la lavaré". Au piano, le toujour excelente Zanetti."


1967

30) Orquesta Nacional de España, "El sueño de una noche de verano", de F. Mendelssohn
Teatro Real de Madrid, 20,
21, 22 de enero de 1967


Crítica:
Antonio Fernández Cid, "ABC", 22-1-1967: "(...) La deliciosa música mendelssohniana de "El sueño de una noche de verano" tiene en el maestro Frühbeck un traductor de línea y calidad. La versión fue mejor que buena. Ana Higueras, ideal de voz para este cometido leve y delicado; María Muro también feliz, y once alumnas de la clase vocal de Lola Rodríguez Aragón, que si en el vestuario formaron un arco iris anárquico, en la homogeneidad y calidad de los timbres, la afinación y el ajuste, lucieron una disciplina que honran la escuela de procedencia, prestaron concurso a la Orquesta Nacional digna siempre de su primerísima cotización. (...)"


31) Patronato Pro Música de Barcelona, Conciertos de Cuaresma, "Orfeo", de C. W. Gluck (versión de concierto),
Palau de la Musica, 10 y 12 de marzo de 1967


Críticas:
Xavier Montsalvatge, "La Vanguardia", Barcelona, 12-3- 1967: "Orfeo e Eurídice, de Gluck, en una espléndida versión de concierto. (...) Norma Procter hace un "Orfeo" sensacional y no es extraño que con la obra y bajo la dirección de Louis de Froment haya obtenido últimamente, y por ocho veces consecutivas, los más grandes triunfos en el Covent Garden de Londres. (...) La soprano norteamericana Hellen Donath que cantó en inglés, igual que las otras dos solistas, la parte de Eurídice, a pesar de que era la primera vez que lo interpretaba, lo hizo con un aplomo admirable, tan admirable como la sinceridad de su expresión y la calidad de sus medios vocales notables por el lirismo del acento y la pureza de la emisión. Ana María Higueras, en la partitura de Amor, no quedó en inferioridad. Perfecta en la manera de decir, exquisitamente musical y también en el pleno dominio de una voz con toda la igualdad y dulzura de acentos que exige el rol, completó el terceto como mejor podía desearse. (...)"
Juan Arnau, (Crítica de música), Barcelona, marzo 1967: "(...) Norma Procter es una gran "mezzo": por calidad de voz, nobleza de línea, y facultad expresiva (...) Bonita voz la de Hellen Donath: no muy voluminosa, pero rica de esmalte y empleada con talento y arte. Ana María Higueras tiene un timbre novilísimo, brillante y bello, y en su papel de "Amor" prodigó un excelente fraseo y una notable musicalidad. (...)"
Augusto Valera, "El Noticiero Universal", Barcelona, 11-3-1967: "Magnífica versión de "Orfeo y Eurídice" de Gluck. Obtuvieron un gran éxito: Norma Procter, Hellen Donath, Ana Higueras, "Coral Sant Jordi" y "Cor Madrigal"; bajo la dirección de Louis de Froment. (...) Norma Procter hizo de la partitura para contralto una versión verdaderamente plena de aciertos. (...) La soprano Hellen Donath también tuvo ocasión de lucir sus innegables cualidades vocales y su bello y puro timbre de voz en el "rol" de Eurídice. Menos ocasiones tuvo de lucimiento por sus breves intervenciones Ana María Higueras, sin que por ello no diese evidente prueba de la calidad de su timbre y gran musicalidad. (...)"


32) VI Semana de Música Religiosa de Cuenca, Iglesia de San Miguel, Lunes Santo, 20 de marzo de 1967
Estreno mundial de "Dominus Pastor Meus" (Salmos XXII y CXVI) de Ernesto Halffter


Críticas:
Antonio Fernández Cid, "ABC", Madrid, 23-3-1967: " (...) Esta serie de 1967 ha tenido un bellísimo arranque en la sesión, quizá, de más importancia, porque en ella se ofrecía el estreno del "encargo": "Dominus Pastor Meus", salmos XXII y CXVI, de Ernesto Halffter, que dirigió su obra invitado por la Orquesta de Cámara de Madrid y con la Coral Santo Tomás de Aquino, la soprano Ana Higueras, la dramática Toñy Rosado, el tenor Julio Julián y el bajo Julio Catania, cuarteto eficiente, como el coro estudiantil, tan sensible, disciplinado y entusiasta, y el conjunto que acopla siempre instrumentistas madrileños primerísimos. (...) ¡Qué delicia la Iglesia de San Miguel para obras como el encantador "Concierto palestriniano", de Pergolesi, para orquesta de cuerda, y el bellísimo "O qui coeli terraeque", de Vivaldi! Primoroso en ambos casos el concurso de la Orquesta de Cámara de Madrid, en el motete de Vivaldi fue solista de calidad, refinamiento, musicalidad y pureza inatacables Ana Higueras, siempre en camino de un progreso artístico envidiable. (...)"
José María Franco, "YA", Madrid, 23-3-1967: "Dos primeras audiciones mundiales en la Semana de Música religiosa de Cuenca. (...) Halffter ha compuesto una cantata para cuarteto solista, coros y orquesta, sobre dos salmos (XXII y CXVI) siguiendo la línea de sus dos "Canticum" anteriores. Sencillez en la escritura, emoción, colorido instrumental y unidad en la concepción, son las características de esta nueva obra de Halffter. Tuvo unos excelentes intérpretes en Ana Higueras, Toñy Rosado, Julio Julián, Julio Catania, la Coral Santo Tomás de Aquino, que dirige Vicente Larrea, y la Orquesta de Cámara de Madrid, llevando la batuta el autor. (...) Un "Concerto palestriniano", de Pergolesi, revisado por Bruno Maderna, que no ha enturbiado lo más mínimo la belleza melódica y armónica que Pergolesi encomendó a la orquesta de cuerda, tuvo una sobresaliente ejecución. Y lo mismo cabe decir del motete de Vivaldi "O qui coeli terraeque", en el que Ana Higueras rayó a gran altura por la perfección de emisión, musicalidad y expresión. (...)"


36) III Festival de Música y XV Festival de Amigos de la Ópera de La Coruña,
X Festival de Amigos de la Ópera de Vigo, agosto 1967

"El Barbero de Sevilla", de G. Rossini
Teatro Colón, La Coruña, 18 de agosto. Teatro García Barbón, Vigo, 24 de agosto

Críticas:
Federico Sopeña Ibáñez, "YA", Madrid, 18-8-1967: "(...) Hay en el Norte, en estos días, un esfuerzo admirable: el de La Coruña.... Se mantienen, es lógico y necesario, los grandes títulos del repertorio italiano, pero entreverados con otras "aperturas", inesperables -he ahí la lección- del cariño por los intérpretes españoles jóvenes. Hace dos años, Ana Higueras ganó el primer premio de canto en el concurso de Toulouse, uno de los más célebres y disputados: ganó la final con "Lucia" y sólo La Coruña se ocupó de hacer completa esa "Lucia". En ese festival de año pasado se logró también el gran acontecimiento: la inolvidable versión de "Las bodas de Fígaro", de Mozart, íntegramente cantada por españoles, versión que pudo codearse con lo mejor de los grandes festivales. Esperábamos la repetición de eso en Madrid, en el Madrid que a veces soporta cosas como de saldo; lamentablemente lo de La Coruña fue un éxito sin mañana. El festival escoge ahora a Ana Higueras para montar con la plenitud del estilo "El barbero de Sevilla", de Rossini, y ese festival se amplia a conciertos sinfónicos, a recitales de solistas muy importantes. Admirable y ejemplar signo de ambición en unos Amigos de la Ópera. (...)"
Juana Espinós Orlando, "Madrid", La Coruña (de nuestro crítico musical), Madrid, 5-9-1967: "III festival. XV Temporada de Ópera. X Curso de Música en Compostela. (...) Sin embargo, para la vida musical española tuvo particular relieve, por su aroma de triunfal arranque, el debut como protagonista de una ópera de nuestra joven y gentil soprano Ana María Higueras: dulce, fina, garbosa Rossina de un excelente "Barbero de Sevilla",de cuya actuación, entre las aclamaciones constantes del Colón lleno hasta rebosar, hemos de destacar no sólo el encanto de una voz técnicamente admirable y de dicción extraordinaria, sino el estilo "mozartiano" con el que soñó siempre para su obra Rossini."
F. J. Alcántara, "El Ideal Gallego", La Coruña, 19-8-1967: "(...) Ana Higueras irrumpe en la historia del "Barbero" en la línea de las grandes sopranos ligeras. Y, con juventud y todo, se pone inmediatamente a la altura. Por medios vocales, magníficos en los registros medio y alto, por brillantez de agudos, clarísimos además, preciosos -¡gratísima impresión, ya desde el comienzo, su "Cavatina"!- y, sobre todo, por extraordinaria escuela. Agilidad en transiciones, dicción buena y una gran dosis de musicalidad, evidente en las variaciones de Proch que cantó en la lección de música, y sobre todo en dúos y concertantes, desde el "Guarda Don Bartolo" al "Zitti, zitti", dicho y casi danzado con verdadero encanto (...)"
"Faro de Vigo", Vigo, 26-8-1967: "(...) Ana Higueras fue la graciosa Rossina deambulando por la escena. Por lo que a su actuación vocal se refiere, cabe consignar que, si en su declamación de la romanza del segundo acto, practicó toda suerte de arriesgados malabarismos con sus medios vocales, traducidos en alados arpegios, trinos en "vivace" y arrolladoras escalas hasta alcanzar el término del registro agudo de su voz, su dicción de la "lección de música" declamada en el tercer acto de la obra, constituyó una vibrante manifestación de "virtuosismo" vocal de excepcional imposición. A destacar, el diálogo lírico entablado por la sobresaliente soprano ligera con la flauta, al término de esta romanza."
Francisco Mantecón
, "Faro de Vigo", Vigo, 26-8-1967: "(...) Habíamos tenido ocasión de apreciar todas las buenas calidades de la soprano ligera Ana Higueras, en su presentación el pasado año en "Lucia". En este "Barbero" nos confirmó su delicada voz de finos y transparentes agudos, de seguros "stacattos", su fácil inflexión vocal de bello timbre. Las dificultades del segundo acto en "Una voce poco fa", así como en la cavatina y dúo fueron resueltas con decisión, soltura y alarde de facultades. Por ello fue constantemente aplaudida."

Entrevista:
María Victoria San Millán, "Faro de Vigo", 26-8-1967:
"La obra que cerró el X Festival de Ópera de Vigo , "El barbero de Sevilla", tuvo por intérprete, en el papel de Rosina, a una cantante excepcional: Ana María Higueras, una de las sopranos españolas interesantes, no solamente por su estupendo momento actual, sino principalmente por los triunfos futuros que su carrera puede hacer prever. No en vano el maestro Sorozábal considera a la artista como uno de nuestros mejores valores, y vino a Vigo para presenciar su actuación en nuestra ciudad. Ana María Higueras es, además de primera figura, joven y guapa. Delgada y menudita, no tiene aspecto de diva. Y sin embargo sus éxitos suman ya una larga lista.
-Comencé a estudiar canto a los 14 años, cinco años después terminaba mis estudios en el Conservatorio con el Premio "Lucrecia Arana". Poco después obtuve el Primer Premio Internacional de Canto de Toulouse. Me presenté con la Orquesta Nacional en un concierto cantando Händel y Vivaldi. Hace dos años canté en La Coruña el estreno de "Rosaliana", de J. Rodrigo y el año pasado en el Festival de Ópera de La Coruña y Vigo, "Lucia di Lammermoor" y "Bodas de Fígaro", he participado en las Semanas de Música Religiosa de Cuenca y en el Festival de Música Contemporánea de Venecia.
-¿Cómo empezaste a estudiar canto?
-Al terminar el bachillerato, mi tía, la profesora Lola Rodríguez Aragón, decidió que yo tenía que cantar. Al mismo tiempo empecé clases de dibujo y escultura con mi padre, el escultor Jacinto Higueras,
pero a los dos años dejé la plástica y me dediqué exclusivamente al canto.
-¿Qué obra es tu preferida?
-"El barbero de Sevilla", me gusta porque me divierto cantándola. Yo prefiero cantar ópera de cámara, pero tiene más posibilidades la Gran Ópera.
-¿Cual es la máxima ilusión para un cantante?
-Triunfar en los teatros más importantes del mundo. Me gustaría cantar en países como Alemania, Austria o Inglaterra.
-Tu estás considerada como una de las mejores cantantes españolas en la actualidad, pero ¿en que lugar te consideras?
-Yo me considero, por ahora, muy principiante. El tiempo dirá donde puedo llegar.
Ana María Higueras es muy sencilla en su conversación. Y también ha demostrado su humildad con esta respuesta, porque autoridades en la materia han afirmado que, a pesar de su juventud, ella es ya una gran cantante. Sus recientes éxitos en los Festivales de La Coruña y Vigo lo confirman. Y los próximos proyectos de Ana María se presentan muy prometedores.
-Cantaré en la Radio Televisión Italiana el "Moisés", de Rossini y con la Orquesta Nacional "La Creación", de Haydn, y "El Empresario", de Mozart.
La propia Ana María ha confesado que en un principio, a pesar de gustarle mucho la música, no se hubiese dedicado al canto, a no ser por la intervención de su tía.
-¿Estás satisfecha de haber seguido esta profesión?
-Hice muy bien. Hoy mi carrera me apasiona.
-¿Te separaría algo de ella, el matrimonio por ejemplo?
-Creo que de casarme continuaría cantando. Procuraría elegir a una persona que comprendiese mi afición.
-¿Un cantante?
-Creo que cantante no. Un artista, músico o no músico que comprendiese mi profesión.
Deseamos a Ana María, ya que no el éxito, puesto que este se encuentra junto a ella constantemente, la felicidad. Felicidad que merece por su gentileza y belleza, que añaden a sus méritos de cantante los de mujer encantadora."


37) Orquesta Nacional, "La Creación", de J. Haydn
Teatro Real de Madrid, 20, 21, 22 de octubre 1967


Críticas:
Federico Sopeña, "Diario de Castilla", Valladolid, 9-9-1967: "Escribo para Valladolid sobre "La Creación" porque el nombre de su principal solista en ese concierto -Ana Higueras-, el nombre del verdadero intérprete de Haydn, se me presenta muy ligado con estos días vallisoletanos de la "semana romántica". Hace cuatro años, cuando la semana romántica se centró en un "Don Juan" de Mozart con reparto de calidad europea, Ana Higueras era una cantante jovencísima, casi adolescente, que pasaba del premio "Lucrecia Arana" a Mozart; ya señalé que el paso era un triunfo. No me sorprendió que al siguiente ganase el primer premio de uno de los más difíciles concursos internacionales de canto: el de Toulouse, ganado a voz limpia con la "Lucia". Cada concierto nos daba la imagen exacta de lo que debe ser un cantante joven, agradecido y sonriente con el éxito, sí, pero llevando a su soledad dosis cada vez mayores de exigencia y de autocrítica, encarnadas musicalmente en el aumento, sin pausa y sin prisa, del volumen y de la profundidad en la expresión. Su trabajo y su enorme éxito en "La Creación" hacen de ese concierto un verdadero acontecimiento. No pocas veces, al pensar en "La Creación" y en su intérprete, casi dan ganas de resolver el problema fundamental por el camino más fácil: que sean dos sopranos distintas las que canten, una para el arcángel y otra para Eva. No es tema de artículo sino de "estudio" demostrar que esa división no va con la estructura interna de la partitura. En este caso importa destacar que el acontecimiento consistió, precisamente, en que Ana Higueras dio al arcángel el carácter y el color de lo radiante, de lo dulcemente implacable, mientras que en Eva dio el máximo de pasión que puede surgir de la inocencia más honda. esto sólo es posible cuando la misma técnica se hace inseparable de la inspiración, cuando la vigilancia sobre el color, lo trabajado en horas y horas, se hace en el concierto concentración plena. Muchísimo aplaudieron los elegantísimos del viernes pero el domingo era una juventud de universitarios y de cantantes la que, aclamando, parecía encontrarse a sí misma en su alegría más honda. No se conoce a Haydn sin un acercamiento del paraíso a la tierra a través de ángel y de Eva; no se entiende nada sin oír esas dos versiones de la dulzura; no se entienda a Haydn, el que siendo más viejo quiso tanto a Mozart, sin cantarle viniendo desde el Mozart más puro, esas cosas inefables y medidas a la vez, las ha hecho vida Ana Higueras. Del coro de esa "Creación", otro acontecimiento, escribiremos bien pronto."
Juana Espinós Orlando, "Madrid", Madrid, 24-10-1967
: " (...) Ana Higueras, ángel Gabriel y deliciosa Eva; maravillosa voz por calidad y estilo en su pureza "original", de entrañable palpitación lírica."


1968


40) Estreno mundial de "Cantos de amor y de guerra", de Joaquín Rodrigo

Palacio de Congresos, Madrid, 15 de marzo de 1968
Encargo de Radio Nacional de España. Orquesta Sinfónica de la RTVE, director Odón Alonso


Críticas:
Juana Espinós Orlando, "Madrid", Madrid, 20-3-1968: "(...) Con talento, Rodrigo ha evitado cromatismos y armonizaciones que desvirtúan el carácter de aquellos, conservando su especial encanto; bien es verdad que tuvieron un intérprete ideal. La voz de cristal de Ana Higueras, que ilumina cuanto toca. Todos deliciosos, aquel de la voz escoltada por la flauta, discurrieron en melismas y ondulaciones de rico color oriental, nos pareció sencillamente admirable. Alonso, quien dirigió el breve y vario conjunto instrumental con singular acierto, y Ana Higueras, alcanzaron un gran éxito, que el autor, presente en la sala compartió con ellos (...)"
Tomás Marco, "Diario SP", Madrid, 19-3-1968: "(...) "Cantos de amor y de guerra", estrenados por la Orquesta de RTVE, son un producto de encargo de Radio Nacional, que continúa su admirable política en este sentido con una apertura de criterios digna de imitación. Rodrigo se ha sumergido una vez más en nuestros viejos cancioneros y ha exhumado unos romances fronterizos arreglados por él según sus ya célebres maneras. Tuvieron su intérprete ideal en Ana Higueras y en el director Odón Alonso, conductor eficaz de una orquesta parca y precisa. (...)
José María Franco, "Ya", Madrid, 18-3-1968: "(...)Rodrigo ha elegido cinco romances del siglo XVI y los ha modificado ligeramente, poniéndoles unas armonizaciones sencillas en consonancia con su carácter y la época de su escritura (...) Ana María Higueras fue una intérprete consciente y valiosa, escuchando muchos aplausos con el maestro Alonso y la Orquesta, quien los enfocó hacia Rodrigo que estaba en un palco, desde donde, puesto en pie, agradeció las calurosas demostraciones de admiración del auditorio. (...)"


42) VII Semana de Música Religiosa de Cuenca, Antigua Iglesia de San Miguel
jueves 11 y sábado 13 de abril de 1968


Crítica:
Enrique Franco, "Arriba", Madrid, 16-4-1968: "(...) Del autor de "Dido y Eneas" fue cantada la "Queja de la Virgen bendita", en la que resplandecen las virtudes dramáticas -en el sentido de una cierta expresividad y en el de la fusión ideal de texto y música- que hicieron del británico una de las cumbres del barroco europeo. Hay que escribir enseguida que Ana Higueras dio una versión de todo punto admirable por la perfecta afinación, la igualada continuidad melódica, la sobriedad sin exceso, la "apropiación" de la idea del compositor -que un Bruno Walter considera como hecho imprescindible para que pueda hablarse de verdadera interpretación- y el lucimiento a lo largo de toda la obra de un timbre lírico y como bruñido, de gran encanto y calidad."


44) English Bach Festival, Oxford, 22 de junio a 7 julio de 1968

Críticas:
Horace Fitzpatrick, Oxford Mail, Oxford, 27-6-1968: "Bach Festival. Spanish soprano's English debut. The Spanish soprano Ana Higueras made her British debut yesterday afternoon at Rhodes House. Bach's lovely but rarelyheard wedding cantata "O holder tag" made a challenging foil for the unique silvery beauty of her voice and its effortless facility. It was clear that hers are genuine gifts which should take her far. (...)"
Oxford Times, firmado L.T., Oxford, junio 1968: " (...) Ana Higueras (soprano), in Bach's Wedding Cantata "O holder tag", lightly stressed hert text, and maintained a pure beauty of melodic line throughout. The excellent obbligato and continuo players of the Oxford University Ensemble (..)"
Federico Sopeña, "YA", 16-7-1968: "La música en Oxford: Rossini. (…) La salvación de Rossini está en que su espléndida sabiduría de canto permite un lucimiento extraordinario a los solistas. En este caso, todos eran ingleses menos Ana María Higueras, y no hay el menor partidismo, sino estricta justicia al decir que su voz fue la única que cantó Rossini, respirando su aire, realizando todo su virtuosismo, situando la expresión -maestría admirable en artista tan joven- con un clima "blanco" donde los románticos veían lo"angélico (…)".

1969

45) Homenaje del Real Conservatorio a Joaquín Turina
Auditorio del Real Conservatorio de Música de Madrid, 14 de enero de 1969

Críticas:
Antonio Iglesias, "Informaciones", Madrid, 16-1-1969: "Homenaje de Turina en el Conservatorio. Con motivo de cumplirse el vigésimo aniversario de la muerte de Joaquín Turina, se celebró una sesión homenaje plena de significación emotiva, valiosísima, organizada y dirigida por Lola Rodríguez Aragón el mismo día de la triste efeméride en el auditorio del Real Conserva de Música (…) Lola Rodríguez Aragón -lo mismo que José Cubiles en la parcela importante del piano de Turina- fue antaño la inigualable intérprete de su música vocal, plenamente identificada, entregada la buen servicio de la más exacta recreación de sus partituras. Ahora no resulta difícil, ciertamente, reconocer su importancia en esa magnífica manera merecedora del rotundo aplauso observada en dos de sus discípulas más directas: Isabel Penagos y Ana Higueras, que ejemplificaron la sesión con títulos muy queridos de la más hermosa música de Joaquín Turina, acompañadas con intención clara por el pianista José Luis Hernández. El éxito fue enorme, la emoción muy grande y el homenaje se centró ante las partituras que respetuosamente mostraron al auditorio nuestras dos grandes cantantes."
Juana Espinós Orlando, "Madrid", 17-1-1969: "Se celebra en estos días el XX aniversario de la muerte de Joaquín Turina, el cantor inmortal de Sevilla. Con este motivo, el Real Conservatorio, a través de dos de sus más importantes cátedras, la de Historia de la Música y la de Canto, le ha rendido un homenaje tan entrañable, como de especial significación artística (…) Las palabras de monseñor Sopeña, impregnadas de íntima y cordial admiración, fueron muy aplaudidas, así como las intervenciones de las ilustres sopranos Isabel Penagos y Ana Higueras, ambas formadas en la escuela de canto, no sólo una de las primeras de España, sino del mundo, de Lola Rodríguez Aragón quien, intérprete ella misma inolvidable de los "lieder" de Turina, ha logrado en las voces por ella cultivadas versiones admirables por técnica, musicalidad y expresión de dichas inmortales canciones (…)"


46) VIII Semana de Música religiosa de Cuenca,
Iglesia de los Padres Paules, Cuenca, 5 de abril de 1969

Críticas:
Enrique Franco, "Arriba", 8-4-1969: "(…) Las dos solistas, Ana Higueras y Toñy Rosado, así como la formación coral catalana, trabajaron espléndidamente. La breve y delicada parte encomendada a las cantantes ha de ser incrustada, con toda precisión en el complejo contexto y tanto la Higueras, como Rosado, supieron hacerlo con acentos efusivos, buena afinación y adecuado "color". (…) Como un canto de alborada se alzó, en contraste, la voz ligera y la musicalidad enormemente atractiva de Ana higueras en la "Cantata número 210" ("Oh, feliz día, tiempo esperado"), de Juan Sebastián Bach, con la que la joven soprano logró resonante éxito en Oxford. La seguridad de afinación, la limpieza de los agudos, la alborozada intención, la sobriedad de línea, confirmaron, una vez más, yen partitura tan difícil, las cualidades de Ana Higueras. (…)"
Antonio Iglesias, "Informaciones", Madrid, 8-4-1969: "(…) Las intervenciones cortas de una soprano -Ana Higueras - y las de mayor importancia de una contralto -Toñy Rosado- hemos de calificarlas como plenas de acierto, por calidad y propiedad estilística (…)"
"Informaciones", Madrid, 9-4-1969: "(…) Fue interpretada a continuación la "Cantata 210" de J. S. Bach. En nuestro recuerdo ha de quedar solamente marcado el magnífico discurrir de una voz fresca, ágil, valiente en el alcanzar de unos agudos increíbles, en el arduo fluir erizado de escollos en una duración de cuarenta minutos: el triunfo de Ana Higueras en Inglaterra, con esta misma página bachiana, se ratificaba así con entera justicia. (…)

48) Ana Higueras en la Volksoper de Viena

Crónica:
Juana Espinós Orlando
, "Madrid", Madrid, 15-10-1969: "Ana Higueras, primera soprano de la Volksoper de Viena. Nos llegan gozosas noticias respecto al contrato de la gentil soprano española Ana Higueras, como primera soprano de la Volksoper, de Viena, para la próxima temporada. Asimismo realizará durante el curso 1970-71, numerosos recitales de "lieder". Ana Higueras, "Zerlina", de un Mozart inolvidable, cantado en el I Festival de Ópera de Madrid, I Premio Internacional de Toulouse, cantante solista del Festival de Bach, de Oxford, e intérprete ideal de las canciones de Rodrigo "Pastorcito Santo", "Cántico de la Esposa"; corona como profesional su vida artística, al ser nombrada oficialmente primera soprano de una de las salas líricas más importante de Europa: la de la Volksoper de Viena. Nuestra felicitación por tan importante éxito, se hace extensivo a su maestra, la gran soprano y maestra española Lola Rodríguez Aragón -que en el próximo año 70, dictará un curso de canto, en el Teatro Colón e Buenos Aires- en cuya escuela se han formado tantas voces privilegiadas, hoy orgullo de España: Teresa Berganza, Isabel Penagos, Teresa Tourné…y ahora Ana Higueras.

Entrevista por:
María Antonia Iglesias,"Informaciones", Madrid, 30-10-1969:
"Ana Higueras una voz joven".
"Para cantar en Madrid es imprescindible triunfar antes fuera de España."
El triunfo de los músicos españoles es siempre para nosotros motivo de una sincerísima alegría, legítimo orgullo de "paisanos", testimonio elocuente de la importancia que las escuelas artísticas de España, por lo que a la faceta musical se refiere, consiguen por encima de cualquier traba o limitación material.
Un ejemplo aleccionador y plenamente representativo lo constituye hoy el triunfo internacional de una joven, jovencísima cantante española, alumna de Lola Rodríguez Aragón, que acaba de regresar a Madrid convertida en una auténtica realidad artística, en la mano un contrato como primera soprano de la Volksoper del Viena; Ana Higueras. Sus ilusiones artísticas, sus metas, su personalísimo criterio sobre el ambiente profesional en el que ella camina ya con firmísimo paso, quedan reflejados aquí en nuestra entrevista.
-¿Es difícil, Ana, que una cantante española triunfe como usted en el extranjero?
-El triunfo, en el terreno artístico, es siempre difícil, porque es preciso ganárselo a pulso, pero de modo más concreto y por lo que respecta a las cantantes españolas, he de decir que fuera de España gozamos de una muy especial predilección y que precisamente el ser españolas es ya una auténtica nota de prestigio. En mi caso particular, creo que no podría pedir una mayor prueba de confianza: el teatro de la Volksoper de Viena me ha firmado un contrato para cantar durante toda la próxima temporada como primera soprano ligera "Elisir d'amore", "La flauta encantada" y "Los cuentos de Hoffmann". Para mí esto representa no solo una inmensa satisfacción personal como cantante, sino una auténtica demostración del esperanzado futuro profesional de todos los artistas españoles…
-¿Qué exigen qué buscan los empresarios, los directores artísticos de los grandes teatros líricos europeos en las cantantes españolas? ¿Por qué esa preferencia?
-Creo que ante todo los empresarios y directores buscan una categoría artística indispensable, que queda ratificada en las pruebas iniciales. De modo especial, lo que realmente asombra de las cantantes de España es la técnica, la escuela. Por lo que a mí respecta, en todas partes me preguntan que donde aprendí a cantar… De cualquier modo, la calidad artística de la voz, una vez comprobada, es algo que se sobreentiende. Hoy día una cantante tiene que ser al mismo tiempo una excelente actriz, tiene que saber "dar" en escena hasta el límite de sus posibilidades.
-¿Qué tiene que llevar dentro una cantante que quiera triunfar?
-Además de la materialidad de una buena voz, que no tiene que ser forzosamente grande, sino bonita e inteligentemente formada, lo que indispensablemente hemos de tener es una auténtico amor por nuestra carrera, porque la nuestra es una carrera muy dura que precisa de todo el entusiasmo posible.
-¿Qué piensa usted, Ana, como artista, como cantante, de que Madrid no tenga todavía su teatro de Ópera?
-Pienso sinceramente que es algo lamentable. El teatro de la Ópera de Madrid habría de ser el más adecuado marco para la iniciación profesional de tantos y tantos artistas españoles que se ven obligados a realizar su carrera artística fuera de España. El teatro de la Ópera de Madrid es indispensable para llevar a cabo una labor musical completa.
-¿En su opinión, ¿hay algo urgente por lo que respecta a la política musical de España?
-Sí, sí hay algo realmente ineludible, y que yo creo que podrá llevarse a cabo muy pronto: la difusión de la cultura musical en las provincias españolas, que hasta ahora están completamente abandonadas. Y es una pena, porque yo creo que la afición a la música es innata en la gente española, sólo hace falta que alguien se ocupe de ello. Y en otro terreno, me parece también fundamental que se proteja de modo lógicamente especial a los artistas españoles. Los organismos oficiales tienen ahora una sincera preocupación con respecto a este problema, pero todavía existe cierta tendencia "snob" a preferir reiteradamente a los artistas extranjeros sólo por el hecho de serlo. Las temporadas de ópera de Madrid son una demostración de esta preferencia. Sólo, y creo que es esta afirmación un ineludible deber de gratitud, hay un acontecimiento artístico en España que realmente se preocupa de "aupar" a los valores nacionales: las Semanas de Música Religiosa de Cuenca…
Ana Higueras ha iniciado su brillante carrera con una aleccionadora trayectoria de seriedad y preparación. Su triunfo, y sobre todo su manera de triunfar, es en verdad una alentadora demostración de optimismo y confianza en el futuro artístico, un testimonio palpable de la realidad de los jóvenes valores españoles."


ANA HIGUERAS
críticas